Artículos que son como… metáforas

METAeuFORiAS

Sab, 5-Jul-2008

Las metáforas definen nuestro comportamiento

No cabe duda de que continuamente utilizamos metáforas en nuestro lenguaje habitual, muchas de ellas de modo inconsciente: alguien está “hecho un toro”, o “subimos” y “bajamos” ficheros de Internet. Podría parecer que las metáforas no van más allá de un recurso lingüístico útil en determinados ámbitos (lenguaje cotidiano, pedagógico, poético,… ) pero del que hay que prescindir a la hora de expresar el verdadero conocimiento (si es que existe tal cosa).

Por ejemplo, podemos afirmar que el matrimonio es “un acuerdo contractual”, un “juego de equipo”, “una ruleta rusa”, etc. En cualquier caso, serían expresiones que nos ayudan a entender mejor el un concepto abstracto de matrimonio que tenemos en nuestra mente, pero nada más que eso.

Aunque, ¡un momento! ¿Y si resulta que las metáforas no son únicamente una forma de expresión retórica, sino que constituyen la misma base de nuestro conocimiento? ¿Y si resulta que todo nuestro sistema conceptual, el que utilizamos en nuestro día a dia, está estructurado en forma de metáforas? Ese es el argumento fundamental que exponen Lakoff y Johnson en su libro “Metáforas de la vida cotidiana” (en inglés, “Metaphors we live by“), y que viene que ni pintado a este blog.

Portada del libro

Los conceptos que pueblan nuestro pensamiento no son únicamente una representación abstracta de la realidad, sino que gobiernan nuestro comportamiento hasta los más insignificantes detalles; de algún modo, nuestro lenguaje influye sobre cómo nos comportamos.  Y si es cierto que las metáforas estructuran nuestro sistema conceptual, entonces lo que hacemos en cada momento está basado en metáforas.

Volviendo al ejemplo anterior, las diferentes metáforas sobre el matrimonio no son únicamente un recurso lingüístico, sino que realmente nuestro concepto de matrimonio está formado, básicamente, por metáforas, y como tal afecta a nuestro comportamiento. Así, no será nada especialmente extraordinario si decimos que alguien que piensa en el matrimonio como “una ruleta rusa” va a comportarse respecto a él de modo diferente a como lo hace alguien que lo considera “un juego de equipo”.

El tiempo es oro

Este otro ejemplo ilustra perfectamente la idea anterior. La expresión “el tiempo es oro“, tan habitual en nuestra sociedad, no es únicamente una figura lingüística sino que es la expresión del concepto mental que tenemos en nuestra mente del tiempo como un recurso limitado, escaso y, por tanto, valioso.

Ese concepto mental determina nuestro comportamiento: planificamos nuestro tiempo, lo administramos o lo perdemos; medimos nuestro trabajo en función del tiempo que nos lleva realizarlo; facturamos hoteles y alquileres según unidades temporales; etc. En las sociedades en las que no existe ese concepto del tiempo, el comportamiento de sus miembros será diferente porque su metáfora es diferente.

La importancia de las metáforas

Siguiendo con esa línea de pensamiento, no sólo la elaboración de nuevas metáforas es importante para obtener resultados interesantes, sino que el estudio de las metáforas existentes pueden darnos (como en el caso de “el tiempo es oro”) mucha informacion sobre cómo pensamos y qué conceptos habitan nuestra mente.

Ojalá que este blog aporte un granito de arena a esa montaña de conocimiento (¡y perdón por la metáfora!).

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